13/5/26

Bachrach, la sinceridad y el saber

¿Existe la inocencia por ignorancia política?, se preguntaba Adrián Ramírez, con algo de amargura al ver y oír a varios compañeros de trabajo que sabían más de los últimos lanzamientos de naves al espacio que de los padecimientos económicos de sus vecinos. Sentía que habían optado por un saber banal y por un desconocimiento lesivo. Pensaba que uno tiene el permiso de declararse ignorante en asuntos triviales, pero no en política, ya que elegir mal en este caso suele ser dramático, trágico o muchísimo peor.

Por cierto, es más agradable adentrarse en materias como velocidad, distancia, temperatura, acciones posibles e inviables en zonas ingrávidas que en llagas sociales, especialmente si esto conlleva la posibilidad de asumir que uno está equivocado. Este lunes 11 de mayo, Estanislao Bachrach, científico, dijo varias veces "no sé" durante un diálogo en vivo en Radio Olga. Reivindicó el derecho a afirmar que uno no está al tanto de un tema. Este tipo de réplicas dista de ser el sueño de un entrevistador, pero es luminoso en una sociedad donde cualquiera cree, por ejemplo, que sabe votar y, por ende, no se capacita en el tema. Después, todo será cuestión de negar las llagas sociales o de adjudicarlas a otros, nunca a quien uno ha elegido en las urnas. 

Uno supone que Bachrach no díría "de política no sé ni quiero saber" o "de política no tengo nada que aprender". Tales actitudes están reñidas con el pensamiento científico, son inimaginables en quien, para alcanzar un doctorado en biología molecular, debe haber admitido infinidad de veces cuán vasto era lo que desconocía.

12/5/26

La crisis de Boca de 1984, de culpables y gratitudes

En 1984, el Club Atlético Boca Juniors estuvo al borde de la quiebra. Fue intervenido por decisión del gobierno nacional, tras el vacío de poder derivado de la necesaria y previsible renuncia de Domingo Corigliano, quien no pudo siquiera cumplir un año del mandato iniciado en diciembre de 1983. Por decisión unánime fue ungido presidente alguien que está en el cielo xeneize, Don Antonio Alegre.

Fuentes como el blog Imborrableboca, la hemeroteca de la revista El Gráfico y el libro Armando a Macri, memorias del interventor Federico Polak, contemplan datos históricos, entre ellos un pedido de remate de La Bombonera que solicitó el club Wanderers de Montevideo, harto de no cobrar una deuda por el pase de Ariel Krasouski a Boca en 1981. A ese nivel había llegado la institución, tres años sin pagarle a una entidad que se cansó de esperar con buena voluntad.

De modo análogo, y ante sucesivos incumplimientos, el plantel profesional de Boca fue a la huelga. La consecuencia fue dramática: seis derrotas (1-2 ante Atlanta en la primera rueda del torneo Metropolitano y cinco sucesivas en la segunda, 0-2 frente a Newell's, 3-0 de visita ante Unión en Santa Fe, 1-2 contra Temperley, 4-1 a manos de River y 1-5 con Argentinos Juniors). Historiadeboca.com.ar también puntualiza un dato elocuente: Boca finalizó 16° entre 19 equipos, a seis unidades del último -cada triunfo valía dos- y a 21 del campeón.

Ningún hincha colgó banderas de reconocimiento a Carlos Córdoba, uno de los futbolistas que lideró la medida de fuerza, por el éxito en su lucha para que Corigliano dejase la presidencia del club. Tampoco hubo gratitud -menos que menos, perdón- a Oscar Ruggeri y Ricardo Gareca, quienes pasaron directamente de Boca a River, club donde jugaron juntos el primer semestre de 1985 y en el cual el primero se coronó campeón nacional y de las copas Libertadores e Intercontinental en 1986. Es lógico; en Argentina se es hincha de un cuadro, no de un club; se aprecia a los jugadores por lo que hacen en la cancha, no por la repercusión de sus acciones en relación con la comisión directiva. 

Vaya si fue duro y peligroso ese 1984 para Boca, cuyo saldo deportivo durante la huelga de profesionales fue ningún punto obtenido sobre doce en disputa. Un castigo que los hinchas  no merecían. Ahora bien, si la cuerda no se tensaba hasta ese punto, ¿qué habría pasado en 1985? Es probable que hubiera ocurrido un año similar, toda vez que Boca había cerrado 1983 con una formación amateur que padeció en Córdoba un inaudito 5-1 ante Instituto.

Aquel año, el del regreso de la democracia a la Argentina, también supo de elecciones en Boca. El vencedor fue Domingo Corigliano, quien prometió cambios y regularidad en los pagos. Confió -como el 99 por ciento de los hinchas y directivos- en una buena figuración en el torneo Nacional, lo cual generaría cuantiosos ingresos. No obstante, Boca quedó eliminado en primera ronda, tercero en un grupo de cuatro, lo que taló ganancias y encendió la pólvora de una bomba que provocó sucesivos perjuicios en 1984, último año en que el club naturalizó las deudas a sus trabajadores, fue intervenido y quedó en peligro de descenso. 

Un tributo público a los futbolistas que insistieron en el paro a fin de que Boca se librase de la caótica presidencia de Corigliano es difícil de imaginar. No por ello configura una locura, en especial cuando ya no duele esa hilera de derrotas por ausencia profesional.

11/5/26

Cualquier semejanza con la realidad universitaria...

En el episodio 10 de la temporada 2 de la serie Chicago Fire, una funcionaria que enfatiza en la necesidad de ahorrarle gastos a la ciudad resuelve cerrar el cuartel 51 de bomberos, tras sucesivos recortes a causa de los cuales los trabajadores debieron intentar salvar vidas y propiedades en condiciones precarias. Con el tiempo se sabe que la funcionaria cobra cuantiosas comisiones por cada cuartel que cierra. 

¿Alguien se hará rico con el dinero que Nación ahorra en financiamiento universitario?


7/5/26

De Mbappé a Maradona, del Madrid a Boca

Cuánto más fácil es todo si los resultados acompañan... El viento fuerte se siente como una brisa y si está en contra se lo valora como un desafío. Pero que no sople cuando la mano viene cambiada porque entonces arde Troya. Pasan los siglos y la verdad se mantiene. 

En la primavera europea de 2026, Kylian Mbappe no puede jugar en Real Madrid debido a una lesión. Cuenta con permiso médico y de los dirigentes principales del club para no entrenar. Con todo el tiempo a disposición, entiende razonable aprovecharlo para irse de paseo a Italia junto a su novia. Bastó que hiciera lo que parece una norma no escrita: "No son vacaciones si no las muestro en redes sociales". Fue suficiente para que fanáticos del Real Madrid juntaran, según su testimonio, dos millones de firmas mediante las cuales reclamaron su salida del club.

Vale la pena subrayar que Mbappe estaba autorizado a faltar de las prácticas habituales y no se le había prohibido salir de España. También, recordar que su presencia o ausencia en lo que restaba de la temporada era irrelevante, toda vez que el Madrid ya había perdido chances en las cuatro competencias que disputó: Supercopa, y Liga de España, Copa del Rey y Liga de Campeones de Europa.

Imborrableboca.blogspot.com recrea en http://imborrableboca.blogspot.com/2011/06/abbatangelo-vs-maradona.html el entredicho Pablo Abbatángelo- Diego Maradona de 1981. Después de que se consumara la tercera derrota seguida de Boca al cabo de cuatro fechas del torneo Nacional (30 de septiembre, 0-1 en La Bombonera ante Instituto, posterior a un 2-3 a manos de River, en el mismo estadio), el secretario general del club entró en el vestuario local. Airado, se quejó por la falta de entrega de algunos futbolistas boquenses. El 2 de octubre, Maradona -sin nombrarlo- lo trató de estúpido.

Antes de que se desatara el conflicto, el club le había otorgado a Maradona una licencia para que se recobrara de su cansancio mental. Diego resolvió que una forma de despejarse era ir y volver entresemana, durante el certamen local, a Estados Unidos a ver la pelea en la que, el 16 de septiembre, Ray Sugar Leonard le ganó la unificación del título welter de la Asociación y el Consejo Mundial a Thomas Hearns.

Situaciones con semejanzas, ayer y hoy, en los clubes más convocantes de España y Argentina.

Una diferencia capital fue que los hinchas de Boca no firmaron papel alguno en 1981 para pedir que Maradona dejara el club. Otra, que Mbappé no fue públicamente aludido por integrantes de la comisión directiva del Madrid. La tercera es la calidad inigualuable del 10 de Villa Fiorito.