El día después
Agustín Tosco hizo del gremialismo una palabra maravillosa y de su vida, un martirio. Aún hoy se lo recuerda con un respeto y un amor que más de uno quisiera.
José Pedraza se valió del sindicalismo para aumentar su patrimonio y construir paradojas inadmisibles tales como representar nominalmente a los ferroviarios y llevar alrededor de dos décadas sin viajar en tren.
Uno murió tras recibir brutales ataques. Otro fue condenado por ordenar a grupos de choque que atacaran a opositores.
Ayer fue un nuevo aniversario del Cordobazo. La obra de un hombre de bien sigue vigente. La deshonestidad de otro lo mantiene entre rejas.
Hay comparaciones odiosas. Y otras, bellamente justas y necesarias.
Agustín Tosco hizo del gremialismo una palabra maravillosa y de su vida, un martirio. Aún hoy se lo recuerda con un respeto y un amor que más de uno quisiera.
José Pedraza se valió del sindicalismo para aumentar su patrimonio y construir paradojas inadmisibles tales como representar nominalmente a los ferroviarios y llevar alrededor de dos décadas sin viajar en tren.
Uno murió tras recibir brutales ataques. Otro fue condenado por ordenar a grupos de choque que atacaran a opositores.
Ayer fue un nuevo aniversario del Cordobazo. La obra de un hombre de bien sigue vigente. La deshonestidad de otro lo mantiene entre rejas.
Hay comparaciones odiosas. Y otras, bellamente justas y necesarias.