27/5/15

¿Qué es la docencia?
Jorge Luis Borges solía decir que sabía qué era un concepto hasta que tenía que definirlo. Al margen de lo que indica la Real Academia Española, docencia recibe -en algunos casos, sufre- tantos significados como profesores y maestros hay.
Ejemplos:
  • ¿Qué significa docencia para un entrenador de vóley que les grita a sus jóvenes dirigidos algo cercano a "¡si yo les digo que le peguen con la cadera, le pegan con la cadera!"?
  • ¿Qué entiende por docencia el maestro de taller que le responde así a un alumno de primer año? "Lo que usted ha hecho es te-re-so".
  • ¿Y el que ante una inquietud relativa a cómo usar una máquina herramienta plantea esto? "Una maniobra así solamente la haría un tarado mental".
  • Más cerca en el tiempo, un profesor entraba al curso, preguntaba: "¿Dudas?" y, puesto que él no había explicado, nadie las tenía, lo cual le permitía hacer en el aula tareas para su empresa.
  • La cercanía con los deseos de un adolescente quizás guiaba a un docente que, consciente de las ganas de los muchachos de jugar al fútbol en vez de hacer atletismo, los dejaba solos con una pelota y se iba a un café situado a siete cuadras. La fiesta era completa, salvo porque a veces una infracción disparaba un insulto, un manotazo y una batahola.

  • "Loco, ¿vos estás en la droga?", fue la pregunta de otro profesor a un estudiante de segundo año una tarde en la que lo vio, como otras, un tanto apagado. Fue una manera de expresarle que se ocupaba de su estado de ánimo, de hacerle notar que no todo en la vida era limar acero. Sucedió dos semanas después de que le prometiera: "A vos te voy a capar" al cabo de una torpe maniobra del alumno con un calibre.

Mensajes subyacentes
Una de las nociones implicadas en la educación es el currículum oculto, aquello que se expresa más allá de los contenidos de la asignatura. Como puede leerse de Paulo Freire, en la escuela se enseñan contenidos, pero también modos de habitar el mundo, de interpretarlo y de articular proyectos.
Indagar en este aspecto en cuanto a los ejemplos conduce a suponer que el mensaje emitido por el profesor de cuarto año que planificó los laboratorios de su firma mientras los alumnos charlaban de cualquier tema menos el de su asignatura era claro: "La materia no importa". Lo ratificó a fin de ciclo lectivo, cuando eximió a todos sin mediar prueba alguna.
En relación a las diferenciaciones del maestro de hojalatería, cabe agregar una piadosa contextualización: 1988 y años cercanos no sabían del Instituto Nacional contra la Discriminación y términos como contención no figuraban en la socialización de una escuela que se perfilaba como entrenamiento para fábricas e industrias. Acaso el curriculum oculto haya sido: "Para mimos, la mamá; acá tienen que aprender a usar herramientas peligrosas, no hay tiempo para dulzura".
El profesor de Educación Física dejaba implícito que, en una cultura que respira fútbol, con que los alumnos corriesen la prueba de 12 minutos una vez por trimestre era más que suficiente en términos atléticos y que no era misión suya actuar como modelo de rol.

Continuará...