12/12/11

Alumno sincero penado
Adrián Ramírez tenía que exponer en diciembre para aprobar Formación Etica y Ciudadana. Se la llevó porque el profesor se había sentido destinatario de la expresión “hay tipos que son un desastre y se enjuagan la boca hablando de la ética”. Aunque negó haberle apuntado, Ramírez pagó dado que “usted no tiene derecho de hablar así de quienes le enseñan. Sepa, estimado, que los profesores trabajamos para que usted un día nos supere”.
-Pero al paso que vamos, los voy a superar antes de quinto año –replicó el alumno de cuarto, instantes previos a que el profesor fuera a buscar al director.
El conflicto se resolvió con un apercibimiento, un pedido de disculpas en la sala de profesores y la producción de este texto alusivo, cuya defensa oral será mañana.

Ernesto Weissmann, especialista en Toma de Decisiones, dijo en una entrevista a Clarín que “el azar juega un rol mucho más importante del que estamos dispuestos a admitir. Hay muy malos resultados a partir de buenas decisiones, y viceversa”. Coincido. No fue mala mi decisión de decir lo que todos sabemos que sucede, en todo caso fue inconveniente. Si la juzgo a partir del resultado (tengo que venir en diciembre pese a que el resto de las notas me daba para aprobar), le erré feo. Pero aunque tenga 16 años ya sé bien que no siempre a uno le va bien por marcar lo que tiene derecho a marcar. ¡Y tengo derecho a decirlo! Obvio que tengo derecho a decirlo porque soy un alumno responsable, educado y por eso hago las tareas, entre ellas venir a clase y disimular bastante el aburrimiento.
A lo mejor usted, profesor, coincida con mi apreciación no obstante lo cual me aplique esta medida como una muestra de lo que me puede pasar en un trabajo si le planteo algo así al jefe. Si eso fue lo que guió su acción, le agradezco. Mis amigos me preguntaron si yo quería venir en diciembre. Más vale que no. Lo que pasa es que hay profesores que a uno le piden lo que ellos no hacen y eso da bronca, es incoherente. Usted nos habla de lo justo y lo injusto. Y qué quiere que le diga, es injusto que hable de ética alguna gente que no es ética como docente. A nadie le pido que sea genial fuera del aula como a mí tampoco me analizan como vecino o hijo o hermano. Y le digo más: tampoco soy fiscal de la Nación ni inspector ni director para juzgar si los profesores son éticos. Lo que pasa es que me saca, me irrita un montón, que saquen chapa de éticos cuando no lo son. Es como si el dictador Franco hubiera dicho “yo soy tolerante”. No me vengan…
Vuelvo a agradecer si usted me quiere socializar –¿vio que me acuerdo de los conceptos?- para el mundo que hay, no para el ideal. Capaz que usted prefiera que yo siga pensando libremente y hablando según convenga. En algún punto lo entiendo, usted no quiere sentir culpa si mañana un patrón me echa por decirle en la cara una verdad que no le gusta.
En cuanto a lo otro, eso de que al paso que nos enseñan vamos a superar a varios profesores antes de terminar el colegio, reconozco que se me fue la mano. Me tengo que disculpar, eso está claro.