Ya estás grande, Caruso...
¿Algún día Caruso Lombardi asumirá sus
faltas sin culpar a otros? Mal puede quejarse como director técnico de
Arsenal de los arbitrajes que, de haber fallado con acierto, hubieran
hecho goleada en su contra la derrota 2-1 ante Boca.
Por otra parte,
cuando lamenta que le impiden trabajar con libertad, ¿está pidiendo que lo dejen insultar impunemente? Caruso es como los
malos alumnos que ante la menor duda proyectan sus falencias sobre el
docente.
Hay quejas folklóricas y otras, bochornosas. Caruso Lombardi, biológicamente adulto, aún parece no distinguirlas.