Campeones del mundo que no repiten ni aprueban
César Menotti conduce la selección que en 1978 le da a la Argentina su primera copa mundial de fútbol. Tiempo después, escribe un libro, además de ser columnista con regularidad en la revista El Gráfico. Lo que sigue es una participación fallida en España 1982: dos victorias, tres derrotas y eliminación en cuartos de final, pese a que el equipo es la base del de 1978 más los campeones mundiales juveniles de 1979 Juan Barbas, Ramón Díaz y Diego Maradona.
Alfio Basile es colaborador de Canal 13 al cabo de coronar a la Argentina bicampeona de América en 1991 y 1993, el mismo año en que casi se queda sin siquiera el repechaje para ir al Mundial al caer 2-1 de visitante y 0-5 de local ante Colombia en las eliminatorias. En Estados Unidos 1994, la selección regresa a casa al perder en octavos de final 2-3 frente a Rumania. Una de las críticas que le formula la revista El Gráfico es su premura en ser columnista; Menotti y Bilardo lo habían sido en medios impresos después de sus respectivas consagraciones ecuménicas en 1978 y en 1986.
Lionel Scaloni rompe manuales. Su debut como responsable técnico es justamente en la selección mayor, a menudo el punto final o intermedio de muchos. Su primer mundial es la tercera copa para la Argentina, en Qatar 2022. Antes y después lidera el bicampeonato de América, al imponerse a Brasil en 2021 y a Colombia en 2024. Como Menotti y Bilardo, gana un prestigio que lo lleva a una presencia mediática que en su caso ha contemplado publicidades de bancos, de bebidas y una serie de Netflix, "El método Scaloni".
Como es entendible, entre el mundial obtenido y el siguiente cada entrenador se mantiene fiel a nombres con los que ha sido campeón: Menotti lleva a España a Daniel Valencia, Luis Galván y Mario Kempes aunque estan lejos del nivel de 1978. Bilardo hace lo propio en 1990 con Sergio Batista, Jorge Burruchaga y Ricardo Giusti.
Lionel Scaloni ha incluido en la lista para el Mundial de México, Estados Unidos y Canadá 2026 a futbolistas como Nicolás Otamendi, Gonzalo Montiel y Leandro Paredes, buenos como lo eran Valencia, Galván, Kempes, Batista, Burruchaga y Giusti. Como ellos, acusando el paso del tiempo y el peso de las lesiones.
Similar situación protagoniza Enzo Bearzot en México 1986 tras su coronación al frente de Italia en el Mundial de 1982. La gratitud a un plantel desgastado y a un esquema de juego sin variantes lo deja en el camino en octavos de final, al perder 2-0 contra Francia.
Desde Brasil 1958-1962 no hay bicampeones del mundo de fútbol. La tendencia es muy probable que se mantenga.