17/4/26

Traiciones por doquier

Suenan los acordes de "La casa del sol naciente" mientras una golpiza letal acaece en un maizal. Uno de los protagonistas de "Buenos muchachos" paga todas las que debe. La obra maestra de Martin Scorsese le pone algo más que los puntos sobre las íes al personaje interpretado por Joe Pesci. La crueldad, su forma de vida, lo acompañó hasta su muerte.

La película expone la usual dualidad entre traidores y conversos. Los delincuentes empiezan a caer cuando uno de ellos (Ray Liotta) acuerda delatarlos a cambio de una vida como testigo protegido. A los ojos de los investigadores, se trata de un converso. Para quienes terminarán en prisión, un traidor.

Más cerca y menos terriblemente, el fútbol ofrece múltiples historias de cambios de bando condenadas por los hinchas del equipo del cual se van los jugadores. "Judas Laudrup" fue una bandera con la que aficionados al Barcelona sancionaron el paso de Michael Laudrup a Real Madrid

Oscar Ruggeri y Ricardo Gareca, que jugaron en Boca en 1984 y en 1985 llevaron sus servicios a River, nunca pudieron regresar al club en que se habían formado y debutado en Primera. Cada vez que enfrentaron a Boca les llovieron insultos. Los hinchas -al margen de las bestias que iniciaron un incendio en la casa de Ruggeri- en el mejor de los casos no olvidan lo que consideran una traición. En el peor, no perdonan. Y cancelan de por vida a quienes, a su criterio, los afrentaron. 

Tanto Ruggeri como Gareca pugnaron en 1984 por quedarse con el pase en su poder tras haber jugado dos años sin arreglar contrato en Boca. En diversas entrevistas en la revista El Gráfico, afirmaron que la misma puja la habían iniciado más de 30 profesionales, de manera que ellos se sintieron traicionados por los compañeros que, conforme transcurrieron los meses, optaron por quedarse en el club.

Uno de los que más se indignó porque Ruggeri y Gareca dejaran Boca para ir a River fue José Barritta, (a) El Abuelo, jefe de la barra brava del club. Diez años después, en 1994, cuando el infame asesinato de dos hinchas de River, se lo acusó de haber declarado en la justicia en contra de compañeros de barra a fin de mejorar su propia situación.

Como verbo de primera conjugación que es, traicionar es muy común, no solo entre buenos muchachos.