Adolescentes: del dedo acusador al espejo revelador
En diálogo con el área de Comunicación de la Facultad de Ciencias Humanas de la Universidad Nacional de Río Cuarto, señaló que los adolescentes están inmersos en “una sociedad que les transmite los valores del éxito fácil, del consumo, del dinero”. No obstante, la sociedad opta por estigmatizarlos a ellos y propone “sancionarlos de manera terrible si transgreden, si delinquen”.
Autora de libros tales como “El sufrimiento psíquico en los niños”, Janín recordó que “los adolescentes tienen una lógica distinta de los adultos: no van a dejar de hacer nada porque haya un riesgo”, lo cual bien aplica a quienes asumen que el encierro carcelario sería para ellos garantía de disuasión.
“El problema adolescente en este momento no es la cuestión de la delincuencia juvenil, que es ínfima en nuestro país, sino que se están autolesionando”, dijo Janin. Agregó que hay intentos de suicidio y suicidios, y que esto amerita “pensar seriamente como sociedad una perspectiva de un mundo diferente, una perspectiva de un mundo en el cual ellos puedan sentir que tienen un futuro”. Esta licenciada en psicología llamó a ayudar a los adolescentes a valorar “nuevamente el estudio, el trabajo”, procesos que conllevan acción “a largo plazo y que no se ligan “al éxito fácil ni al dinero”.
Janin subrayó que “la sociedad cobra un valor fundamental en la adolescencia, mucho más importante que en la niñez y en la adultez”. Por eso, antes que acusar la sociedad debe revisar qué les transmite a quienes “están permanentemente conectados, muchas veces a través de las redes”, que guían su navegación de un modo para nada inocente. Como botón de muestra basta el fallo de un jurado de Los Ángeles que encontró a Meta (Facebook) y Google culpables por construcción de plataformas adictivas. Ante ese escenario, la presencia adulta con ideales constructivos tal vez no sea suficiente, pero sin duda es necesaria.