Derecho a queja
Adrián Ramírez volvió de la universidad junto a Julieta. El
tema de las paradojas continuaba en su mente, pero tuvo el buen gusto
de no molestar con diálogos de aula a otros pasajeros del ómnibus. La
siguió en casa:
-¿No te parece paradójico, Juli, que critiquen a un
gobernante algunos profes, y alumnos también, que en sus lugares de
acción son cualquier cosa menos responsables, inteligentes y
respetuosos? Tengo la sensación de que vivimos en una sociedad de
fabricantes de billetes falsos que reclaman estafa si la máquina falla.