19/10/21

 

Un nuevo sol

Por Lidia Olmedo, alumna del PEAM

Quedan atrás meses de angustia, de salir lo necesario o no poder ver a hijos, nietos o alguna amistad, de no poder ir a hacer los talleres. Por suerte está la tecnología, que nos permite continuar con nuestro aprendizaje. Los profesores buscaron el modo de comunicarse con nosotros. Es muy lindo lo virtual, pero pasado un tiempo sentimos la necesidad de estar cerca. Eso pasa porque la persona necesita calor humano, hablar, compartir… cuántos momentos perdidos. Ahora estaremos felices en clase, eso sí, manteniendo la distancia y usando barbijo.

Después de un tiempo de mucho viento y frío que sufrimos doblemente por la pandemia, gracias a Dios todo se va normalizando. Para mayor placer, está entre nosotros la estación más esperada, la primavera. Es un tiempo para disfrutar y así olvidar lo pasado. Con ella regresan las plantas, las hojas, las flores multicolores que llenan el paisaje y con su aroma nos embriagan dulcemente. Para mí, la primavera es como un renacer. Nos da más vitalidad, deseos de hacer cosas al aire libre, realizar caminatas, abrir la casa para ventilar, vestirse con ropa más liviana y cómoda. Se podría aprovechar también para viajar, conocer nuestro país, costumbres y lo más atractivo de cada lugar.