13/3/26

Peligro de gol y de incendio

"La bota de potro no es para cualquiera", suele decirse para dar a entender que ciertos problemas solo se resuelven con excelencia. "Nadie, por bueno que sea, salva solo a un equipo", es otra frase usual, ésta para deportes colectivos.

Aldo Visconti, como lo recuerda Wikipedia, hizo en 2009 todos los goles de Atlético Rafaela en el 3-0 sobre Gimnasia de La Plata en el partido de ida por la promoción que definía un ascenso a primera o descenso a segunda, según cuál de los equipos ganara. Al margen de la desdicha que habrá vivido ya que Gimnasia revirtió la desventaja con un 3-0 en la revancha y permaneció en la máxima categoría del fútbol argentino, Visconti siguió siendo requerido por su capacidad. 

Las luces lo alumbraron bastante en la temporada 2011/2012, cuando estuvo en cancha para la victoria por 1-0 de Boca Unidos frente a River Plate, un festín para el morbo: River caía en la B a manos de un equipo así llamado el 3 de diciembre, día previo a la coronación invicta de Boca Juniors como campeón en la A. 

Como uno de los goleadores del torneo, Visconti atrajo miradas, entre otras la de la dirigencia de Los Andes, que lo incorporó para la temporada 2012/2013 de tercera categoría. Debutó inmejorablemente: metió 2 tantos en el 3-0 a Acasusso el 12 de agosto de 2012 (fuente: losandesunsentimiento.blogspot.com), ante miles de hinchas que esa tarde soñaron con una gran campaña de la mano de Raúl Cascini y Marcelo Delgado, dupla técnica que había salvado al Mil Rayitas del descenso y hasta lo llevó al certamen reducido por el ascenso en la temporada anterior. 

El sol de esa tarde desapareció pronto y junto a él se fueron Cascini y Delgado. Los Andes se hundía en la tabla de posiciones 2012/2013 y en el promedio de descenso. Los goles a favor escaseaban, a diferencia de los recibidos. Una vez más se confió en la conducción técnica de Juan Carlos Díaz, jugadorazo de segunda mitad de los 1970 y 1981. 

ESPN registra que el 10 de noviembre de 2012, en el estadio Eduardo Gallardón, Los Andes recibió a Central Córdoba de Rosario, otro equipo que andaba de capa caída. La tarde nublada mejoró para Lomas a los 30 minutos, por el gol de Visconti. Poco duró la alegría. El primer tiempo acabo 2-1 en favor de los rosarinos.

En el complemento, luchando contra la desventaja, sus propias limitaciones y la impaciencia de sus hinchas, Los Andes buscó la igualdad. Un desorden defensivo visitante le permitió a Visconti avanzar  cerca de 20 metros solito y solo para pensar qué hacer al enfrentar al arquero. Se palpitaba el 2-2. 

Minutos después de que Visconti rematara al cuerpo del guardavallas llegó el 3-1 de Central Córdoba, resultado definitivo que dejó sin entrenador a Los Andes, muchos de cuyos hinchas pensaron en Visconti y sintieron que es fácil meter el 1-0 cuando todo es esperanza, pero no el 2-2 en un clima tenso. Otros asumieron que Visconti no era Súperman.