20/3/14

Ciencia provechosa
La propiedad privada no se puede vulnerar. Lo estipula la Constitución Nacional, que en la Argentina se escribe a diario con minúscula fácil de soslayar. Por eso no sorprenden cientos de grafitis en casas cuyos dueños no los consienten. Desde algunos ingeniosos ("Mi mujer se fue con mi mejor amigo y lo extraño") a otros, la mayoría desconsidera la voluntad del que vive tras esa pared.
El sitio de la BBC de Londres informa que el gobierno japonés está rastreando por Google Maps en Tokio pintadas xenófobas contra coreanos, previo paso a borrarlas. Es el uso de la tecnología contra la discriminación, es una manera de darle a la ciencia una utilidad más allá de la renta para el investigador.
Si algo tienen en común por doquier los grafitis es conocer por dónde van pensamientos y sentimientos de grupos sociales. El aerosol avisa. El Estado tiene la chance de prevenir y curar.