26/11/13

Dos vidrios y un espejo
-Una foto lo delató. Estaba de espaldas mientras el jefe le hablaba, lo cual era considerado de mala educación. Se salvó porque alegó que no correspondía darse vuelta si uno seguía siendo llamado por otro nombre después de seis años de vínculo laboral.
-Se encontró sin respuestas para un caso que antes resolvía fácil. Su amigo Angel le recordó la solución que solía aplicar. Se lo agradeció con la fórmula de rigor: "En diciembre del año que viene te pago un café".

Un episodio de Seinfeld se narra, escena por escena, de atrás para adelante. En tributo a esa piedra preciosa, debajo esta secuencia de un día lluvioso del derecho y del revés.

Prefirió no volver a tocarla luego de que cayera al pie de un árbol repleto de tordos. Sacó las cosas que llevaba en la mochila. Por la caída se le rompió el pantalón gris a la altura de la rodilla derecha. Se golpeó la cabeza. Estaba mojado. Atinó a agarrarse del caño de la parada de ómnibus. Resbaló. Apuró el tranco. Se le hacía tarde.
Se le hacía tarde. Apuró el tranco. Resbaló. Atinó a agarrarse del caño de la parada de ómnibus. Estaba mojado. Se golpeó la cabeza. Por la caída se le rompió el pantalón gris a la altura de la rodilla derecha. Sacó las cosas que llevaba en la mochila. Prefirió no volver a tocarla luego de que cayera al pie de un árbol repleto de tordos.

Estimado lector, ¿qué versión del espejo prefieres y por qué? ¿Y cuál de los dos vidrios superiores te resulta más cercano?
Tus respuestas son bienvenidas.