7/12/20

A la luz de las palabras

"La asignatura que más me gustó en la primaria y la secundaria fue Literatura. Siempre me encantó, desde chica me fascinaba cuando mi mamá me leía los cuentos de Caperucita, Cenicienta, La bella durmiente, Pulgarcito, Pinocho, etc", empieza su relato Susana Carbonari. "Las poesías, también, sobre todo en la secundaria que leíamos más poesías. Me encantó Amado Nervo, Gustavo Adolfo Becquer ('por una sonrisa un mundo, por un beso, yo no sé qué daría por un beso'), Rubén Darío, Pablo Neruda ('puedo escribir los versos más tristes esta noche'), Gabriela Mistral, Alfonsina Storni, que se iba caminando para adentrarse en las aguas del mar, y en una de esas había escrito 'quisiera ser alta, soberbia, perfecta, quisiera, como una romana'), Juana de Ibarbourou también. Todos estos autores me han marcado, siempre los tengo en cuenta. Cuando era chica o en mi adolescencia trataba de aprender las poesías y ahí me surgió el gusto por la literatura. Empecé escribiendo cosas a amigas, conocidos, familia, después con el transcurso de los años no pude seguir una carrera en la universidad pero pude hacer literatura en el Programa Educativo de Adultos Mayores con la profesora Julieta Varela y eso me marcó para siempre: poder escribir, desarrollar mi potencial fue muy lindo, inclusive las compañeras con las que todavía seguimos escribiéndonos. Eso estaba a flor de piel". 

Recuerda Susana "un libro que hicimos con nuestros compañeros de la universidad con las profesoras Susana Rocha y Nora Bussone que se llamó Cuentos de Ida y Vuelta".

Con gusto, esta alumna del PEAM ha leído libros como "Raíces, de Alex Haley; Socorro, de Elsa Bornemann; Los siete locos, de Roberto Arlt; El lobo estepario, de Hermann Hesse, La hija del caníbal, de Rosa Montero; El beso de la mujer araña, de Manuel Puig. Esos son algunos que recuerdo, pero fueron muchísimos más". 

Celebra que mediante whatsapp se puede "comunicar y escribir, por ejemplo" a "mi nietito Octavio". Así, lo que le "encantó desde siempre" aflora como testimonio a los más recientes integrantes de la familia.

La literatura hizo "aflorar todos los sentimientos que tenía" y "ha sido muy linda toda esta época" desplegada desde comienzos de este siglo merced a los talleres del PEAM: "Es distinto, estar en contexto con gente de la misma edad de uno, comunicarse, vivir. Eso nos mueve, nos hace sentir bien, nos hace sentir que estamos vivas".