Libre expresión
Por Matilde Maffrand
Desde que tengo recuerdos, en mi casa, en mi hogar, mis abuelos y mis padres me enseñaron a pensar, a razonar y me dieron libertad para expresarme. En el primario y el secundario siempre tuve el respaldo de mis mayores… debatir con otros nunca fue un problema. En ese hogar de clase media siempre se apostó al mérito, se nos inculcó el derecho a recibir reconocimiento por algo bien hecho, no teníamos zapatos pero teníamos libros, y se premiaba las buenas y se castigaba las malas. Dos temas me preocupan y me preocupan muchísimo, sí.
En todo el mundo está comprobado que es la educación lo que permite achicar la diferencia entre los que nacen sin recursos y los que tienen una condición más acomodada, porque en este bendito país se dicen frases que suenan como cachetazos “Lo que menos me preocupa es la vuelta a clase” que frase tan poco acertada y más si proviene del Presidente de todos los Argentinos, un desastre políticamente hablando. Desde ese lugar me posiciono y cuestiono. Mi querida UNRC en que se ha transformado, ¿se parece a una unidad básica? ¿con una única mirada? no he escuchado ninguna voz de reclamo ante esa frase demoledora, ¿nadie le insinuó, nadie escribió una carta, desde los claustros universitarios, en ningún momento se hicieron oír las voces de asesoramiento? Que está equivocado se sobrelleva, pero que una cantidad importante de doctos, nadie pero nadie, tan siquiera mencionó que el mérito sí da oportunidades, que sí vale la pena esforzarse por un futuro mejor, que si algo hemos aprendido los alumnos del PEAM es a no aflojar y apostar por educación permanente.
¿Alguien le dijo al presidente que ese habilidoso en la cancha fue un mediocre ser humano? Hay una transparencia dramática por donde se ve el cielo y el infierno en la figura del 10, ¿nadie le dijo al presidente que ese conflicto no es buen ejemplo para los pibes que juegan al futbol en el campito, genial en lo suyo y mediocre y bastardo en la vida?
¿Somos un 50 por ciento o un todo? Si somos un todo le digo al presidente que el muerto no es un Dios, no es un ídolo, es apenas un hombre mediocre que parecía un bailarín en la cancha.
A la desprestigiada UNRC le dedico frases de Aristóteles, ese discípulo de Platón y maestro de Alejandro Magno:
“Para evitar las críticas, no digas nada, no hagas nada, NO SEAS NADA”. Se la digo al Claustro universitarios.
”Es en nuestros momentos más oscuros, cuando tenemos que centrarnos para ver la luz". Desde aquí, al Sr. Presidente.
“Somos lo que hacemos repetidamente”. ”De todas las variedades de la virtud, el liberalismo es el más amado”.
Nadie nota un poco de maldad, pero cuando aumenta, pega justo en el ojo.