14/12/20

Frutos de paz

"Quiero que mi mamá esté con nosotros", es el primer deseo de Susana Carbonari, "como ha estado ahora con sus altibajos, pero ahora se siente bien y todavía me trata como una niña", agrega sonriente. Esta alumna del PEAM ejemplifica el cuidado que su mamá le sigue prodigando al decir que a menudo, pasadas las 6 y media de la tarde, le recuerda que vuelva a su casa 'porque se va a hacer de noche' o, cerca del mediodía, le recomienda lo mismo porque 'te va a agarrar el sol'. Es una dicha tenerla y poder abrazarla, contarle cosas, mostrarle fotos", enumera Susana como ejemplos de acciones compartidas con su madre, que tiene 98 años. Ella y su papá, "que ya partió, pero está en casa a través de todos los muebles que hizo". Los dos han sido "padres maravillosos".

También, Susana espera que sus hijos, su nuera, su nieto y su esposo "estén muy bien. Quisiera que el año que viene les fuera bien a todos, que el nene siguiera como hasta ahora, tan lindo, vivaracho y sano, principalmente". Augura para los cuatro que "el año próximo sea mucho mejor que éste".

Su tercer deseo es "mucha felicidad, paz y alegría " para sus amigos y familiares. Asimismo, aspira a "paz en todo el mundo. Que no haya violencia, ni odio, ni guerras, que todo sea un poco mejor y que los seres humanos tratemos de entendernos. Y que en Navidad, el niñito Dios esté dentro de todos nuestros corazones".