7/12/20

Escenarios

A tantos adolescentes que este año terminan el secundario, una estudiante del PEAM les "sugeriría para 2021 ocupar sus días lo más que puedan. Si bien hay jóvenes a los que les cuesta más desarrollarse intelectualmente, siempre dentro de ellos hay una energía o una atracción hacia una tarea ya sea manual o no", agrega Ana Chevarría. Para aquellos que no sientan demasiado atrayente una carrera de cinco años o más propone tener presente cursos de "electricista, mecánico, peluquería", entre otros.

"Si tienen la posibilidad, porque nuestra universidad es accesible, que la aprovechen. Para los carecientes, quizás vaya a ser sacrificado, pero los grandes logros son a base de esfuerzo, que puede llegar a buen fin y generar orgullo, porque para ellos es un orgullo cumplir con el desafío de estudiar".

Ante uno de los dilemas -salida laboral o gusto por lo que se cursa-, Ana adelanta: "Va a haber subas, bajas, necesidad de adecuarse a las formas de vivir solucionando los problemas que existan. Eso lo deben tener bien claro al elegir".

Otra de sus referencias es a una expresión de reciente cuño: "Muchas veces he escuchado 'ese joven es un ni ni', eso es una discriminación. Eso hay que tratar de que no suceda, que tengan una ocupación digna que les permita ganar su sustento con el fruto de su trabajo; hay herramientas, hay posibilidades para todos, y si no pedir ayuda, siempre va a haber alguien" dispuesto a ofrecerla.