Aclarando el panorama
"Si dos personas desconocidas discuten por algún desacuerdo, creo que no intervendría de ninguna manera. Solo ellos saben la razón y solo ellos son los que tienen que solucionar el problema", estima Lidia Olmedo. "Lo más importante en una discusión es la tolerancia. Tenemos que entender que los dos no piensen de igual manera y tomarlo con calma para que ninguno salga dañado", considera.
La alumna del PEAM acota que "en el caso de que fuera una amiga o conocida quien protagonizara una discusión con otra persona, sabiendo que mi amiga tiene la razón yo trataría de ayudarla. En el caso de que no fuera así, intervendría para hacerla razonar y reconociera que no está en lo cierto. A veces, en estos casos lo mejor sería no tener que estar de parte de una u otra persona, es un compromiso. Las diferencias de opinión hay que tratar de arreglarlas de buenas maneras y así llegar a un final pacífico".