8/12/20

Estacionado en diciembre

Por Emilio López, estudiante del PEAM

Mi hijo se lleva materias, Matemática, Lengua, Historia y Química. ¿Qué le puedo decir? 

Esto siempre pasa en diciembre. Nosotros, los padres, nos sentimos frustrados pensando que no tuvimos el control sobre él. Por no tener la firmeza de obligarlo a estudiar, quizás él no sabe interpretar la materia y por su timidez se deja llevar a no decirle al profesor que no entiende su explicación. Nosotros, los padres, recurrimos a un profesor particular para que él pueda salvar el año, y tampoco es así, sabiendo que hay cursos de apoyo gratuitos. 

Mi hijo me dice 'no te hagas problemas, que voy a ponerme las pilas para estudiar las materias y las voy a rendir bien'. Lo cierto es que este problema altera el clima y genera peleas en el seno familiar y a veces posterga las vacaciones para que él estudie y no pierda el año. Nosotros nos ponemos de acuerdo para ayudarlo e incentivarlo para que siga ya que un joven sin instrucción educativa genera fracaso de no llegar a la universidad, de no formarse en una profesión, de no tener trabajo ni futuro. La vida es muy dura para las personas que dejan sus estudios.

Se lo digo por el bien de él: no tenemos que vivirlo como una tragedia sino como una instancia de su vida que puede atravesar por su falta de comprensión de las materias que estudia. Es importante que nosotros, los padres, juguemos a favor del aprendizaje de los hijos y el profesor, acompañar en su aprendizaje al alumno al que más le cuesta el entendimiento de la materia. 

Los padres nos podemos sentir angustiados ante el fracaso, pero tenemos que encontrar el punto de equilibrio justo entre nuestros hijos y la institución educativa. Es importante estudiar ya que es la plataforma para el desarrollo de la sociedad y el bien común.